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Los mejores vientos, el último adiós por Gian Carlo› 24 Enero 2012
Quizás sea
uno de los mejores comienzos de temporada para Cristal: un gran técnico,
de los más capacitados e inteligentes que hay en el país, unas buenas
contrataciones, profesionales serios, propuestas concretas, directas. Es
más, hasta se puede decir que se respira otros aires, que no hay esos
momentos llenos de estrés de la temporada pasada. Ahora, al parecer, se
vienen buenos tiempos. Incluso, las declaraciones son más mesuradas y
directas; pareciera que cada quien asume sus obligaciones y viene a
sumar. Al menos, eso parece.
Igual, solo el tiempo dirá si este es un nuevo Cristal. El correr del campeonato servirá para saber si la prédica de Mosquera cae en saco roto o levanta a un grande de nuestro fútbol. Porque es sabido que al fútbol de un país también lo levanta la buena salud de sus equipos domésticos; y más aún si se trata de los de mayor tradición. Y, en este caso, uno de los que mejor trabaja con sus canteras, con la promoción y cuidado de los nuevos y buenos valores.
Nuevos valores, debutantes, grandes equipos, grandes jugadores. Hay un jugador que puede manejar todas esas categorías a lo largo de su dilatada, fructífera y entregada carrera. Roberto Palacios Mestas. En la época donde todo era lamento y desilusión, alguien combatió contra el llanto perpetuo de la derrota. Fue él, hecho un puño blanquirrojo. Así que, más allá del color que tengamos, más allá de nuestra preferencia futbolística, nos tenemos que poner de pie por tanto que nos dio, y nos quiso dar, en aquellos años. Se va el Chorri, pero también se quedará para siempre con nosotros.
Categoría:
Sporting Cristal